lunes, 19 de septiembre de 2011

Piel con piel


Desde siempre he creído que la formación de un buen vínculo entre madre e hijo es la base del desarrollo pleno de un niño feliz. Por ello cuando me enteré que en el hospital donde iba a dar a luz habían recientemente incorporado este programa me dio una tranquilidad y alegría que no os podéis imaginar. Por alguna razón yo ya me intuía que mi parto no sería sencillo y este programa era un plus!!

Y así fue, después de mostrarme a la niña se la llevaron al nido y a mí a la sala de reanimación hasta el día siguiente. Mi familia fue a verla al nido y allí fue donde les preguntaron donde estaba el padre para quedarse con la niña y las graciosas de mi hermana y amiga contestaron: en IVI ( jaja)  Y la enfermera les dice: pero pueden ir a buscarlo? Al ver que la enfermera no se enteraba pues ya le explicaron que era monoparental y que lo de encontrar al padre sería una tarea algo difícil de hacer. Ellas le comentaron que se quedarían encantadas con la peque pero la respuesta fue que  no podían hacerlo, ni eso ni sacarles fotos porque yo como madre no había dado mi permiso.

 Si si lo que digo, que todo no es como se pinta y nadie me avisó que las monoparentales tienen que dejar un consentimiento firmado para que alguien de tu familia se pueda hacer cargo de tu hijo y poder estar con ell@ mientras una no puede como fue mi caso. Y por ello mi hija se paso las 10 primeras horas de su vida con una enfermera ( que por cierto muy cariñosa y que seguro cuidó bien de ella sin duda alguna). Es cierto que les dijeron a mi madre y hermana que si querían podían bajar a reanimación  y que yo diese mi consentimiento pero también dejaron caer que claro, como la niña había tenido dos crisis pues quizás era mejor así, que estaría mejor en el nido. Y ante eso pues se decidió el bienestar de la peque.

Considero que no es justo, que si eres el padre ni se te cuestione nada y si eres la abuela o tía y puedas acreditarlo con DNI no puedas hacer ni una foto a tu sobrina. El caso es que me parece tan injusto que publico esta entrada para que  os aseguréis de que no os ocurra a vosotras porque es un pelin frustante.

Besos y mil gracias por la bienvenida a Chloe


jueves, 15 de septiembre de 2011

La llegada de Chloe

Un 20 de Agosto a las 11:40 llegaste a este mundo llorando con fuerza para decir que querías salir de mi vientre y que lo querías ya. Fue una llegada un poco aparatosa donde una sensación de pérdida me invadió y aún me invade cuando me encuentro en silencio sosteniéndote en mis brazos y te miro a los ojos. 

El día empezó sereno y con ilusión, me iban a provocar el parto y pronto te vería por primera vez. Me pusieron unas hormonas ( de las cuales no me acuerdo el nombre y NO es oxitocina) para ayudarme con la dilatación y que el cuello del útero se borrara. Después de 6 horas de dolor continuo decidieron que tras no dilatar me llevarían a paritorio. Allí llegaría la milagrosa epidural ( ayyyyyyyy como entiendo a los drogatas ahora, que estado de bienestar pleno, sin dolor, sin mal, todo me valía jaja) pero entonces empezaron los problemas. El monitor de la niña empezó a fallar, al principio dijeron que era porque no estaba la peque a gusto pero al segundo fallo una veintena de doctores, enfermeras, anestesista aparecieron en la habitación como alma que les lleva el diablo diciendo:
 Rápido, que no hay tiempo. Vamos a quirófano que la perdemos. 

Yo aunque escuchaba todo las drogas me seguían manteniendo en ese estado de felicidad plena y todo me iba bien. Entonces el monitor de la peque empezó a remontar y decidieron que le darían otra oportunidad pero no duró mucho la cosa y pocos minutos más tarde volvieron a fallar. Y así como si de la serie de Anatomía de Grey o ER ( urgencias) se tratase las veinte personas de antes volvieron a la habitación y salimos corriendo (literal) al quirófano  mientras repetían esas palabras que tengo gravadas en la memoria, vamos que la perdemos. 

En menos de 5 minutos Chloe estaba fuera, la cesárea fue muy rápida y en cuanto vieron que estaba bien me la enseñaron y me dijeron que la besara. Después se la llevaron y no fue hasta el día siguiente que realmente vi a  mi hija y la pude abrazar. 

Era rubia , muy blanquita y con los ojos azules grisáceos como todos los bebes, decían que se parecía a mi. Menudos mofletes  tenía  y que decir de los dedos de las manos  y  pies. Estaba claro que la eco 4d no había fallado porque era igual que en la foto que os mostré en el blog.  Pero lo más curioso fue esa sensación de que esa niña era mía, que yo era su madre. 

Los primeros días fueron muy duros, ( bueno aun siguen siéndolos) la experiencia del parto me ha dejado un poco traumatizada. Esa sensación de perdida, de miedo a que le pasara algo salio a los pocos días cuando las drogas dejaron de funcionar y desde entonces aquí me encuentro luchando por mantener las lagrimas fuera de mi vida y el miedo lejos de nosotras. Poco a poco voy remontando y disfrutando de la peque que cada día está más guapa y con más carácter ( esa parte debe ser del padre!!). Hoy es el primer día que me deja acercarme al ordenador un ratito largo porque la tía parece que huele el microondas cuando voy a comer o el ordenador cuando quiero saber de vosotras.  Así que hasta que esto vuelva a ocurrir os dejo pero no sin antes mandaros un besazo muy fuerte de nuestra parte.

Chloe y mama.